El Hobbit: La Desolación de Smaug en su versión teatral fue un entretenimiento de 161 minutos. Pero es una obra de estudio. Entiendes por qué Peter Jackson tomó 3 películas, reconoces el trabajo de edición (a veces para mal, a veces para bien) y, sobre todo, descubres joyas de actuación: Martin Freeman sudando bajo el oro, Benedict Cumberbatch retorciendo cada sílaba de Smaug.
: Esta es quizás la adición más significativa. Se incluye una subtrama completa sobre el padre de Thorin, Thráin, a quien Gandalf encuentra en Dol Guldur. Esta secuencia explica qué pasó con uno de los Siete Anillos de los Enanos y da más sentido a la misión de Gandalf.
El Hobbit: La Desolación de Smaug en su versión teatral fue un entretenimiento de 161 minutos. Pero es una obra de estudio. Entiendes por qué Peter Jackson tomó 3 películas, reconoces el trabajo de edición (a veces para mal, a veces para bien) y, sobre todo, descubres joyas de actuación: Martin Freeman sudando bajo el oro, Benedict Cumberbatch retorciendo cada sílaba de Smaug.
: Esta es quizás la adición más significativa. Se incluye una subtrama completa sobre el padre de Thorin, Thráin, a quien Gandalf encuentra en Dol Guldur. Esta secuencia explica qué pasó con uno de los Siete Anillos de los Enanos y da más sentido a la misión de Gandalf.