Íñigo Montoya, por su parte, sigue luchando con sus propios demonios, pero su lealtad hacia Diego y su búsqueda de venganza permanecen inquebrantables. La compleja relación entre los personajes se vuelve cada vez más evidente, y sus interacciones están llenas de matices emocionales.
Henrique se quedó en silencio, impactado por las palabras de su hermana.
Íñigo Montoya, por su parte, sigue luchando con sus propios demonios, pero su lealtad hacia Diego y su búsqueda de venganza permanecen inquebrantables. La compleja relación entre los personajes se vuelve cada vez más evidente, y sus interacciones están llenas de matices emocionales.
Henrique se quedó en silencio, impactado por las palabras de su hermana.