Antes de mayo de 1990, el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México estaba reservado exclusivamente para la ópera, el ballet clásico y la música sinfónica. La propuesta de presentar a Juan Gabriel, un cantautor de extracción humilde y máximo exponente de la música de mariachi y la balada comercial, desató un intenso debate nacional.
Una introducción majestuosa por la Orquesta Sinfónica Nacional que recopila los grandes éxitos del michoacano. Antes de mayo de 1990, el Palacio de
El concierto inicia con una majestuosa introducción de la Orquesta Sinfónica Nacional que eleva los acordes pop a niveles celestiales. Juan Gabriel, luciendo una icónica chaqueta negra con bordados dorados, domina el escenario desde el primer segundo interpretando éxitos como: Antes de mayo de 1990